Orange.-

Publicado: julio 16, 2014 en Hasta las narices.-

He decidido crear una nueva categoría en el blog por la cantidad de cosas que me pasan (y que imagino que también os pasan a vosotros), que me cabrean, y ante las que normalmente, aunque cada vez menos, me callo.

La categoría se va a llamar “Hasta las narices”, porque así es como estoy, hasta las narices.

Como sabéis, he trasladado mi residencia a A Coruña y, claro, en Madrid tenía internet y con Orange.

Por no hacer un estudio de mercado y averiguar qué compañía me ofrecía mejores y más baratos servicios (primer error), llamé a Orange para preguntar qué había que hacer para tramitar un traslado de domicilio. Me lo explicaron y, primer dato relevante, me dijeron que tenía que llevarme mi router de Madrid a A Coruña y que luego un técnico vendría a activarlo aquí.

Así lo hice y así fue: me lo traje y un técnico lo activó.

En el ínterin pasaron varias cosas “simpáticas”:

i) Me llegó un mail de Orange dándome las gracias por contratar mi ADLS con ellos.

ii) Me llegó un segundo mail de Orange diciéndome que lamentaban mi decisión de causar baja en la compañía.

iii) Me llegó un paquete a una oficina de Correos que remitía Orange.

Pues bien, cuando el técnico vino a mi casa le pregunté si él sabía qué podía ser ese paquete que me remitía Orange, y me dijo que probablemente sería un router. Y le hice la pregunta que tocaba: pero si yo ya tengo este, el que acabas de activar, por qué me envían otro? Pues porque no se enteran, pero quédatelo y así, si alguna vez te falla este, tienes otro de repuesto, me contestó.

El caso es que me fui a Correos y recogí el paquetito (segundo error) y, efectivamente, era un router.

Me lo llevé a mi casa y lo metí en un mueble.

Y entonces volvieron a suceder cosas “simpáticas”:

i) Me llamó una chica de Orange para decirme que sentía mucho que me hubiera dado de baja y para preguntarme cuándo podían pasar por mi casa a recoger el router. Le expliqué que yo no me había dado de baja, que lo que había hecho era un cambio de domicilio, y le pregunté qué router querían recoger. Se sorprendió y luego me dijo que recogerían el nuevo y que me llamarían antes para quedar y recuperarlo.

ii) Esta mañana me llamó un chico de mensajería para decirme que estaba en el portal para recoger el router. Le dije que yo no estaba allí y entonces me preguntó cuándo podía pasar. Le pedí que mañana entre las 11 y 11.30 y me dijo que necesitaba un margen de 3 horas. Le expliqué que yo no podía estar 3 horas en casa esperando a que aparecieran y me propuso que lo dejara en una oficina  del INE que hay cerca de casa.

iii) Me fui al INE (tercer error) y, con cara de coña, les expliqué lo que el chico me había dicho. Como me esperaba, fliparon. Desde allí llamé al chico, le expliqué la situación y le dije que como ellos, empresa de mensajería, no tienen la culpa de nada, que yo no devolvía el router y que ya vendría Orange a reclamármelo (primer acierto).

Así que en esas estoy… Esperando a que Orange, que me dio un router para luego pedirme que se lo devolviera, haga las gestiones que estime convenientes para recuperarlo, porque yo ya he recibido varios mails y llamadas sin sentido y ya me he dado unos cuantos paseos por algo que, en realidad, les interesa a ellos y no a mí.

Ea.

Anuncios

Gracias, Madrid.

Publicado: julio 6, 2014 en Uncategorized

Cierro fase. Llegué un 30 de junio del año 2008 y un 30 de junio de 2014 entregué las llaves de mi casa de Madrid. Esta semana estoy de prestado. Mañana juicio y a las 21.30 vuelo.

6 años maravillosos. Y que han llegado a su fin. O tal vez a su equilibrio.

Los que me conocéis de verdad sabéis que no soporto a las personas desagradecidas. Creo firmemente que agradecer es una de las formas de querer. Y como os quise, os quiero y os querré, ahí van mis agradecimientos:

Primero, gracias, Susana, por haberme dado aquella oportunidad que conllevó que me viniera aquí a vivir… Dos entrevistas telefónicas y una presencial… Me fui con el sí más feliz que unas castañuelas…!!!

Antonella, gracias por haberme acogido aquella primera noche antes de mi primer día de trabajo.

Santi, gracias por haberle echado humor a aquel día que no fui a currar y por decir cosas bonitas en mi despedida aunque hubiera una coletilla sobre el día que me quedé dormida en la mesa…………. Te he robado tu “vamossssssssss”!!!!!!!!! Y lo digo con mucha fercuencia!!!!

Mis vascos, gracias por aceptarme en aquella casita !!! Fue bien, no? Ay, Ana… Ay, Valeriano…

Pablo, gracias por llevarme a cenar a aquel vegetariano de La Latina y no dejarme deshacer la maleta… Fue un gran recibimiento además de la mejor cosa que podía haber hecho. Gracias también por dejarme tu coche (o esto igual debo de agradecérselo a los gin-tonics que te habías bebido en aquel tren volviendo de Sevilla!!); aquel día me salvaste la vida. Gracias también de mis padres por ser tan, tan encantador con ellos aquí. Y gracias por decirme aquel “ya llegará…”.

Unai, gracias por comulgar con aquel sí que te decía Pablo con la cabeza para que me quedara en el piso. Gracias por aventurarte a aquel Cabo Verde que tantas risas nos trajo y nos sigue trayendo de vez en cuando! Gracias por Donosti y por no dejarme dormir alguna que otra noche… 😉

Román, gracias por no interrumpir aquella conversación telefónica con mi madre a pesar de que creías que era gótica y te di un poco de miedito… Y gracias, también, por las cervezas y las copas, los bailes, las conversaciones… Gracias por hacer que me planteara cosas que nunca antes me había planteado y por revolverme y dejarte revolver.

Gracias, chicos, por recibirme, por meterme en esa cuadrilla de gente maravillosa que se ha convertido en parte de mi familia “madrileña” y que tantos y tan buenos momentos me ha dado, por haberme hecho sentir como una más desde el minuto uno.

Gracias también por haberme recibido en vuestras casas vascas y engañarme un ratito (ratito, eh!) con la estatuta del fundador… Por enseñarme el paseo de La Concha, Igueldo, los buenos pintxos con el mejor txacolí, por llevarme al Santoto y dejarme comer un bocadillo de chistorra a las 11 de la mañana… No pienso daros las gracias por las fiestas de la carne, ni por las vísceras, los sesos, las gallinejas y los entresijos… Aunque vuelvo a darlas por las noches de música y buenas botellas de vino.

Gracias, Amaia y Javi, por hacerme partícipe de uno de los días más importantes de vuestra vida. Javi, bendita pregunta la de aquella noche!! Amaia, gracias por aportarme en taaaaantos momentos esa tranquilidad, esa serenidad, esa madurez, esa comprensión, esa sensatez, que tan, tan bien me ha venido.

Zarala, gracias por aguantarme cuando me quejaba por el curro… Aquellas conversaciones fueron importantes para mí.

Gorka y Jonmi, gracias por hacerme valorar más las cosas y por enseñarme un trocito de la cruda realidad con final feliz.

Ander, te meto en el saco porque, aunque desde Barcelona, formas parte de esta cuadrilla para mí. Y sí, al fin del mundo!!!

Argoitz, todavía guardo aquel book que te hicimos en la fiesta de mi piso… Vaya unos que sois Unai y tú!! Gracias por dejarme ver un poquito tu forma de sentir la vida y, sobre todo, por enseñarme que, cuando se cree en algo, hay que dejarlo todo para ir a por ello.

Gracias a todos, de corazón, porque habéis hecho que mis años en Madrid hayan sido ciertamente felices.

Jérémie, gracias por todo lo que me diste y por todo lo que me quitaste. Gracias a ti soy la que soy. Gracias por París, Noyers, Florida, Tenerife, Segovia, Ávila, Astorga, Galicia, Londres, Aranjuez, etc. Gracias por dejarme estar en el suelo pintando muebles y ocupar todos los armarios… Y gracias, claro, por enseñarme a hacer una quiche como Dios manda.

Benji, lamento nuestro distanciamiento y te doy las gracias por haber vuelto de alguna manera. También quiero dártelas por haber compartido aquellas semanas conmigo y por ser sincero, como sé que lo fuiste. Te guardo un gran cariño.

Isabelle, Manu, Judith y Shreepal, gracias por acogerme en vuestras casas y tratarme como una hija o hermana más. Isabelle, gracias por tus palabras de despedida; las sentí muy dentro. Manu, gracias por usar tus años en Brasil para traducirme las conversaciones francesas de aquella cena. No puedes imaginar cuánto te las agradecí! Y todavía recuerdo aquel “perigoso”!

Gracias, Mónica. Fue una gran suerte haberte conocido. Es lo que siempre deberemos a Page! 😉 Gracias por tantas conversaciones, por tantos cafés, por noches muy divertidas. Gracias por esperarme con tu coche y el maletero abierto. Gracias por estar ahí siempre que te he necesitado. Espero estar a la altura.

Gracias, azafato, por darme un cuchitril (muy mono, eso sí!), en el que meterme cuando tenía que escapar. Fueron tres meses en los que tuve que recomponer mi vida y lo conseguí.

Irene, gracias por estar en aquellos días duros. Por no preguntar cuando desaparecía… Por las muchas risas que nos hemos echado a costa de los *****guays! Por las muchas cervezas que nos hemos bebido en La Contenta… Por las comidas y las cenas. Y también por las copas. Gracias por tus tarjetas navideñas… Las guardo todas!!!

Sabela, gracias por venir a visitarme en un momento flojo. Qué bien nos lo pasamos aquellas noches!! Gracias Nano y Fer por hacerlas tan divertidas!! Todavía me acuerdo a veces de Caprabo, cortar jamón, desconectar y contar hasta 5, o los australianos y su mal vivir al revés… Y no os imagináis cómo me río!!

Gracias, María, por aceptarme en el piso de Eloy Gonzalo aunque al final las cosas no fueran como esperábamos. Esa mujer es superior a mis fuerzas y, finalmente, tuve que comprobar de nuevo que tengo dientes y uñas. En cualquier caso, me quedo con aquellas noches charlando sobre los hombres y sus extraños comportamientos!

Y gracias, Lola (nunca pensé decir esto!!!!) por dejarme entrar en el piso de Fernando El Católico… Conocí a gente muuuuy chunga, es verdad, pero me llevo a Pablo y a Eric que valen su peso en oro!!!

Pablo, gracias por darme a conocer tu mundo, por revolverme, por hacerme abrir los ojos.

Eric, gracias por todo. Por compartir desayunos, comidas (tuyas, mías, de tu mami y de la mía), cenas, pelis, programas basura, por presentarme a tu madre, a tu hermana y a Silvia (son de esa gente a la que hay que conocer), por pasearme en moto, por hacer de conductor cuando yo hacía de paparazzi, por intentar enseñarme algo de propiedad intelectual… Por darme unas vueltas por Barcelona y darme a conocer a tu gente. Y, lo más importante, gracias por ser “mi amarillo”.

Eduardo… A ti también he de agradecerte tanto… Gracias por aquella oportunidad un 21 de septiembre del año 2009. Y gracias por la que me estás dando ahora. Profesionalmente soy lo que soy gracias a ti. Es algo que nunca podré agradecerte lo suficiente. Y también soy la que soy personalmente, en parte, gracias a ti, así que… A tus pies!!! Conservaré esas llaves como oro en paño! Lo juro!!

Marcos… Gracias por enseñarme que a veces la mejor opción es pasar o dejar que las cosas salgan por una oreja igual que entraron por la otra… Gracias por compartir conmigo desayunos (con Nesquick y galletas), comidas y algunas copas. Supongo que ahora más, no?

Marta, gracias. Gracias por el reencuentro y por hacerme ver que hay cosas que permanecen sin importar el tiempo que pase. Fue todo un regalo volver a conectar y compartir contigo momentos tan buenos como el concierto de Cold Play, los viajes a Estambul, Conil, las Azores, Tailandia, la escapada a tu tierra, etc. Gracias por presentarme (y prestarme!) a toda esa gente a la que quieres tanto.

Anuska, un placer habernos reencontrado. Y encontrarte en Blanca de Navarra rodando, más!! 😉 Gracias por recordarme aquellos viejos tiempo y una pañoleta roja que pone “TQ” y que aun conservo!

Luis… Qué te voy a decir… Te adoro. Eres de esas personas que merecen la pena te mire por donde te mire. Gracias por transmitirme tantas cosas y por ser tan leal, honesto y, sobre todo, tan tú.

Albita! Que noche la de aquel día! Gracias por descubrirme un mundo que siempre estuvo dentro de mí, pero que salió a la luz sobre todo contigo!! Espero más noches como aquella! Tendremos que apañárnoslas!!!!

Mafi y Emilio, gracias. Sois de esa gente especial, que hace que tu vida esté cargada de energía. Gracias por echarme una mano con aquella mudanza prestándome vuestro coche. Emilio, gran corto! Me alegro de haber estado allí! Maf, un placer haber compartido al porno star!! 🙂

Jos! Qué te voy a contar, querida argentina-ibicenca? Que tu rollo mola! Y que eres un sol!!! Y esa capacidad tuya para seguir y seguir y buscarte la vida siempre me ha sorprendido!! Hemos compartido determinados sentimientos y te doy las gracias por ese compartir! Sienta bien!

Érika… Gracias por facilitarme las cosas, por ser el más grande de los apoyos dentro del despacho, por convertirte en mi amiga, además de compañera. Gracias por tu sinceridad y confianza. Gracias por darme tanto y tan bueno. Cómo me va a costar…

Juanjis!! Gracias de nuevo!!! Fueron muchas horas con subidas y bajadas pero todas buenas!!! Me quedo con tus historias de abuelo cebolleta de 35!!

Luz, qué suerte la mía!!! Me llevo una amiga de las que molan mucho!!! Molas mucho!!!! Y no te preocupes, que con Skype apañamos seguro!!! Aunque no me pongas en la pantalla grande que seguro que se escapa un trozo de pijama!!!

Cathal, nos conocimos tarde, pero dio tiempo. Gracias por enseñarme cosas en inglés. Y lo digo así porque siento que me has enseñado un poco de todo y en inglés, claro! Vemos y sentimos parecido… Supongo que nuestros orígenes, a pesar de los km que los separan, tienen algo que ver. Pues a por ello vamos! Gracias por dejarte encontrar!!

Gracias, personitas todas, a las que me refiero concretamente aquí y a las que de una forma u otra también habéis pululado por estos fantásticos tiempos, porque, como dice la canción, me habéis hecho la vida agradable. Y de verdad.

Manuel Scorza decía: “No sé si sabes lo que quiere decir adiós. Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, vivir entre otras gentes, reírse de otras cosas, morirse de otras penas”. Porque espero miraros muchas más veces, aunque viviré entre otras gentes, reiré de otras cosas y moriré de otras penas, HASTA LUEGO!! Y que la vida os traiga lo que César Pop dice en Flacos y Famosos…

 

 

La fe.

Publicado: noviembre 30, 2013 en Reflexiones cotidianas.-
Etiquetas:, , , ,

Pocas muestras de fe tan profundas como la de los que estamos haciendo cola para comprar lotería en Dña. Manolita verás.

Y es que esto de la fe y la lotería va de la mano, oye.

Es curioso. Y para hacer un análisis del comportamiento humano tienes chicha de sobra.

Lo primero a estudiar es el sistema.

Es tal la cantidad de gente que viene a comprar aquí su lotería de Navidad que hay un sistema de control montado que impresiona.

Tú das la vuelta a la esquina y crees que en el primer hueco de gente acaba la fila. Pero no! Unas personas con chalecos amarillos organizan la fila y, dentro de ella, sus tramos. Esto va por tramos para i) permitir que la gente que quiere desplazarse de un lado q otro de la calle pueda hacerlo sin pedir permiso y ii) que los locales vecinos no sientan que sus puertas están blindadas por los futuros nuevos ricos madrileños.

Además, el personal amarillo grita, como si de un rebaño se tratara, “Doña Manolitaaaaaaaaaaaa”. Y entonces todas las ovejas sabemos que toca caminar para estar un poco más cerca de ese décimo premiado.

Y lo segundo a analizar son las personas. Podemos hacer dos grupos principales: el de los que forman la cola y el de los que caminan al lado. Y dentro de estos dos, varias divisiones.

Dentro del grupo que forma la cola nos encontramos con varios especímenes:

A) Aquellos que aprovechan la cola para acabar ese maldito libro.

B) Aquellos otros para los que la cola es un bar improvisado. Se reúnen con los amigos, charlan, y, como son varios, están perfectamente organizados para hacer acopio de bebida y comida que permita conservar el calor.

C) Luego están los que no quieren estar aquí y están. Esos son un coñazo porque te taladran la oreja y hacen que tu positivismo por llegar antes de que cierren decaiga por momentos.

D) También están los que aprovechan para llamar a ese amigo que todos tenemos que por teléfono se enrolla como si fuera la última vez q va a hablar x ese medio.

E) Y al anterior espécimen se une el de los que también llaman pero para saber qué terminación comprar. En serio crees q vas a llegar? Iluso!

F) Además te puedes encontrar con alguno que aprovecha para hacer un exhaustivo análisis de la arquitectura madrileña y de la microeconomía.

G) Por último (aunque podría seguir) estamos algunos como yo. Tarados.

En cuanto al segundo grupo, el de los que pasan alrededor, pues una vez más podemos hacer varias subdivisiones:

1. Hay un primer grupito de curiosos. Si se comunicaran entre ellos se ahorrarían saliva. Pero, claro, no se conocen. Cada 10 minutos aproximadamente aparece alguien que pregunta: “Disculpa, esta cola para qué es?”.

2. Cuando contestas, se abren tres subgrupos:

• El de los que se descojonan.

• El de los que se unen.

• Y el de los que se quedan sin habla.

El primero y el tercero son los más comunes.

3. Luego hay otro grupo de gente ajena a la cola que se dedica a informar a sus amigos turistas sobre que lo que está sucediendo. Pues más o menos como lo estoy haciendo yo aquí.

4. Además está el grupo de los que no saben que hay tramos. Y entonces pasan por el medio y… Te pisan. (Pues a mí me va a tocar la lotería y a ti no por pisarme, gilipollas!).

5. Y, por último, está mi grupo favorito dentro de los extraños: el de los que cantan como los niños de San Ildefonso. Más monos!!! No saben la de energía positiva que nos envían y lo que refuerzan nuestra fe cuando escuchamos… “Catorce mil trescientos doceeeeeeeeeee!!!!!!!! Cien millones de eurosssssssss”. Gracias. De corazón, gracias.

En fin, que esto es una aventura… Te dejo, que tengo que devolver una llamada de esas largas, y luego empezar a preguntar terminaciones…

Ea.

Un viernes de noviembre.

Publicado: noviembre 15, 2013 en Reflexiones cotidianas.-, Salud!

Por fin es viernes. Han sido dos semanas duras, pero ya han pasado.

Y, como siempre, la recompensa aparece.

Aparece en palabras de agradecimiento de una buena amiga que no atraviesa su mejor momento… Lo superaremos juntas… Te lo aseguro!

Llega en una caña, con Las Voces del Desierto, ese libro al que curiosamente no le puse fecha, y que no sé cuánto lleva en mi librería de “no leídos”. Y que tanto me revuelve por dentro y me hace pensar. Es un privilegio tener tiempo para leerte.

Viene con la conversación de unos chavales de pocos años que fueron juntos al cole, que se acaban de reencontrar (entre ellos y con uno de sus profes) después de mucho tiempo, y que hablar de arte con una facilidad que me deja pasmada.

También recibo la recompensa a través de un buen amigo al que ahora veo menos (pero que siempre llevo conmigo) y que me ha hecho un hueco en la noche de hoy.

También llegas con un “a ti” que en realidad significa “y tú”, pero sí… Nos entendemos!

Por último, vienes, recompensa, con la visita de otro buen amigo francés que ha cogido un avión para estar menos de 72 en Madrid. El Mercado de San Antón se sentirá honrado con tu presencia.

Gracias, vida!

A la vuestra!

Sabela.

Publicado: octubre 18, 2013 en Abstracto.-, Salud!

Me apetece escribir pero no sé sobre qué hacerlo…

La gente pasa y pasa…

Cada uno con su historia…

La pareja con la bebé a la que felicitan porque las niñas siempre son más espabiladas… “Y que se críe bien…!!”. Él mide dos metros y tiene el pelo casi tan rizo como el mío… Ella es guapa, a secas. Guapa con su cara lavada y su coleta.

Los cuatro amigos que al unísono gritan “se ha quedado una mesa libre!”…

El hombre de barba larga, tupida y blanca que cubre una larga cara y que habla consigo mismo en voz alta…

Las dos parejas de adolescentes que fuman tabaco de liar mientras beben la birra que pagarán en el bar y comen la comida que han traído de sabe Dios dónde…

La chica que por fin ha sacado un hueco para ir a correr y, de algún modo, preparar la carrera que la espera dentro de tres semanas…

Y la otra enamorada que no deja de sonreír mientras camina… En quién estará pensando?

“Hacemos un brindis?” dice una de las que se alegró porque quedó una mesa libre…

Él prefirió comprar unas patatas fritas de toda la vida, porque los aperitivos mexicanos nunca le han convencido…

Se acaban de conocer. Y me pide permiso, de Ud., para coger “mi” silla… Por supuesto.

Un par de tragos y me la acabo. A la vuestra!

Feliz fin de semana,

Sabela.

Ayer me encontré una foto tuya.

Publicado: octubre 9, 2013 en Siempre tú.-

Estás más guapo que cuando te dejé.

Y lo pienso y lo pienso… Y me alegro!!! Porque mira que eres presumido…!!!

La verdad es que yo no llevaba nada bien eso de que te miraras más que yo en los espejos… Y en los portales!!

Eso sí, hortera sigues siendo un rato… Jajjajajajaj… Sí, sí… Es cuestión de estilos… O de culturas??? Ya no lo recuerdo…

A mí es que el terciopelo nunca me ha gustado… Solo puedo tolerarlo en el telón de un teatro… Supongo que porque nunca lo tengo tan sumamente cerca como para que me dé un escalofrío… Dios, qué grima me daba aquella americana!!!

Y los pantalones de militar… Esos tampoco me han gustado nunca… Sí, ya… La moda… En fin…

Los calzoncillos… Bueno… Pues tampoco eran de mi estilo… Pero qué se le va a hacer… El amor es ciego.

Parece que te va bien. Al menos tu cara era de esas que tú y yo conocemos… Cuando te gustas tanto que ya no sabes ni cómo explicarlo y solo eres capaz de hacer esa mueca… Exacto, esa.

La fotógrafa no era mala tampoco… Las cosas como son… Y ese filtro intenso le dio un toque especial a la imagen…

Me gustaría saber qué tal te va… Si has conseguido hacer las Américas… Si te has comprado un canario… Si tu hermana se ha casado… Si aquella morena de pelo largo todavía te aguanta… Si tu madre ya se ha hecho con isla… Si ya sabes de dónde eres y dónde vas… Si el enano ha encajado bien en su vida cuadriculada… Y si ha hecho alguna publicación más… Un intelectual, tu hermano… Y tu padre…. Qué será de tu padre… Y el director? Dirige o descansa? Oye, sigues jugando al fútbol? Y haciendo cocido madrileño?

Yo sin muchas novedades.

Un beso,

Sabela.

Ya había cerrado el chiringuito… Solo tenía que coger la maleta y largarme, pero revisando Twitter, de casualidad, como siempre que abro Twitter, me encontré con que hoy es el Día de la Sonrisa. Y también de casualidad, como siempre que investigas un poco más allá algo que parecía quedarse en la superficie, me tropecé con el Teorema de una sonrisa, de Risto Mejide. Cuando pienso en Risto Mejide rara es la vez que no recuerdo que un día leí, o eso creo, que su último objetivo (entiéndase último como lo que siempre había querido) era escribir, y que, de una manera u otra, sin pararse a entrar más al fondo del asunto, lo había conseguido. Y es que tiene ese no sé qué cuando escribe, ese no sé qué envidiable para cualquiera que dice “Ay!” cuando no le salen las palabras, que hace que la mayor parte de las veces sienta cosas cuando le leo.

Consecuentemente con lo anterior, que resumo en un “Hoy es el Día de la Sonrisa y Risto Mejide tiene un Teorema sobre ella”, os dejo con sus palabras, que, como siempre, a mí me han hecho sentir cosas:

A sonreír se aprende habiendo llorado mucho. Cuando te suena demasiado cualquier principio. Cuando deja de sorprenderte cualquier final.

A sonreír se empieza en cuanto se aprende a soñar flojito. Es inefable. Pásate varios años con demasiadas ilusiones sin cicatrizar, y a todos tus sueños les acabará saliendo una arruga. Y como no los vayas revisando y actualizando de tanto en tanto, algún día te verás explicándoles por qué ya no pueden salir a la calle vestidos de marinerito.

Pero hoy no quiero hablar de sueños. Sino de sonrisas. Y hay muchísimas maneras de estirar la boca.

Para empezar, uno puede sonreír para sí mismo o puede sonreírle a otro. Se trata de sonrisas completamente distintas, sobre todo porque mientras la primera es por donde se escapan ideas alegres y recuerdos indelebles, la segunda constituye el símbolo universal de la complicidad. En este último caso, muchos aseguran que dedicarle a alguien tus labios puede resultar tan contagioso como un bostezo en el metro.

Luego están las sonrisas que enseñan los dientes y las que se hacen las interesantes. Nada que ver las unas con las otras. Creo recordar haber leído que el ser humano, junto a algunos primates, es el único animal del planeta que no enseña los dientes como señal de defensa o agresividad, sino justamente de todo lo contrario.

A partir de ahí, todas las demás. Sonrisas de idiota y sonrisas de listillo. Sonrisas falsas, sonrisas malignas, sonrisas tímidas, arrogantes, sonrisas payasas y sonrisas desesperadas. Sonrisas que invitan a un primer paso y sonrisas que declinan toda invitación. Sonrisas verticales, horizontales, de medio lado, de medio pelo y hasta en diagonal.

El catálogo de sonrisas humanas se complementa con formas de bocas, accidentes faciales y jardines dentales, hasta crear las infinitas combinaciones que en teoría, y sólo en teoría, deberíamos estar presenciando continuamente.

Y es que una variable clave dentro de esta inusual ecuación consiste en el momento en el que decide hacerse presente. Para cualquier otra expresión física, hay que tener muy en cuenta cuándo se manifiesta. Para la sonrisa, no. Da igual la situación en la que te encuentres, una sonrisa bien dibujada siempre te va a ayudar, a ti y seguramente a los demás también. Sí, incluso en un tanatorio, en un accidente y en una ruptura sentimental.

Para terminar, matización importante. No confundirse. Sonreír no tiene nada que ver con reír. Simplemente comparten letras. La sonrisa crece. La risa estalla. La sonrisa calla. La risa berrea. La sonrisa escucha. La risa habla. Pero si se puede sonreír incluso mientras se llora. Con eso está todo dicho.

De cualquier modo, si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es.

Lo bien que conozco el teorema.

Lo poco que me lo sé.

Y si esto no os ha hecho sentir como esperabais, echadle un vistazo a estos dos artículos…

http://ristomejide.com/2013/04/14/cuando-sepas-de-mi/

http://ristomejide.com/2009/03/08/lo-poco-que-se-de-la-vida/

Que tengáis un buen Día de la Sonrisa y un fantástico fin de semana!!

Ahora sí, cierro el chiringuito, cojo la maleta y me largo!